jueves, octubre 20, 2005

Dos tabasqueños de cuidado

Paisanos, Andrés Manuel López Obrador y Roberto Madrazo parecen tener una misma manera de actuar: imponer sus decisiones pese a los costos que les generen. Por lo menos así han actuado en los últimos meses, lo que les ha generado problemas en sus respectivos partidos.

Por OSCAR MACHADO y DAVID SANTA CRUZ

El pleito entre Roberto Madrazo y Elba Esther Gordillo persiste y se ha trasladado a las huestes de cada bando, con el peligro de que se produzcan enfrentamientos que puedan agudizar la pugna entre el tabasqueño y la chiapaneca.
Primero fue la dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) quien soltó a sus hordas para que sigan en cada punto del país que visite el ex gobernador tabasqueño y arruinarle su campaña proselitista por la candidatura presidencial del PRI.
La irritación que ha provocado dentro del equipo madracista estos actos de algunos integrantes del SNTE ha sido tanta, que ya están conformando un grupo para evitar que al paso de Madrazo Pintado en su precampaña sea recibido con insultos y calificativos de “mentiroso, deshonesto, traidor”.
Según un integrante del staff madracista este grupo podría ser permanente para que siga al ex dirigente nacional del PRI por todo el país, o que cada dirigencia priísta del estado que Madrazo visite forme un grupo de personas que eviten que los seguidores de Gordillo estropeen la gira.
Chiapas, Guanajuato, Estado de México, Yucatán y hasta en Oaxaca –uno de feudos madracistas–, son algunas de las entidades donde el ex gobernador tabasqueño ha sufrido los embates de los elbistas.

Manual antimadracista

Para colmo de los madracistas, los maestros de la sección 29 del SNTE –con sede en Tabasco– ya se están organizando en el edén para recibir a mediados del mes de octubre al ex gobernador de esta entidad.
“Lo estamos esperando para echarle en cara la brutal represión policial de que fuimos objeto en julio de 2000 y su traición a la maestra Elba Esther”, advirtió Florentino Balam Xiú, delegado del Comité Ejecutivo Nacional del SNTE en esta entidad.
Los ataques contra Madrazo han seguido una estrategia sistemática del equipo de Gordillo. Por ejemplo, en Oaxaca integrantes del equipo de campaña del tabasqueño difundieron el pasado 14 de septiembre un manual presuntamente elaborado por maestros del SNTE, para reventar la gira por esa entidad. Según este documento, los maestros deben convocar a contingentes numerosos y garantizar su presencia en todos los puntos de la gira del precandidato. Durante las manifestaciones, detalla, los maestros deben dejar en claro que no son porros, por lo que deberán evitar acciones violentas.
"Por ello, no debemos proferir ofensas y eliminar el uso de palabras obscenas o vulgares. Evitar confrontaciones y no caer en la provocación ante los grupos de choque que puedan estar resguardando al personaje", indica el manual.
Según este documento, los maestros tenían planeado distribuir volantes en los que se deberá relacionar a Madrazo con personajes como el ex banquero Carlos Cabal, el empresario Jorge Hank Rhon y el ex presidente Carlos Salinas de Gortari.
Aunque el magisterio rechaza estas acusaciones, los maestros enviados por Elba Esther están en pie de guerra y siguen con su objetivo de gritar consignas en contra del ex mandatario tabasqueño. Por tal razón, los madracistas agilizan el diseño de una estrategia para evitar los sinsabores elbistas que ha padecido su jefe tabasqueño.

El Peje en las mismas
La repartición posiciones ha generado ya los primeros descalabros en la –todavía– precampaña de Andrés Manuel López Obrador, quien pretende usar al PRD para registrar su candidatura presidencial, echando mano de cuanta alianza ventajosa le ofrezcan, sobre todo viniendo de grupos y líderes que decidan romper con el PRI, y a quienes “premia” colocándolos en posiciones de privilegio.
La más reciente se ha desatado en su natal Tabasco, donde su coordinador Cesar Raúl Ojeda Zubieta ha dejado las Redes Ciudadanas para buscar, por tercera vez gubernatura del estado, adelantándosele por un día al ex subsecretario de gobernación Arturo Núñez Jiménez, quien el 26 de septiembre pasado renunció, junto con cerca de mil priístas, al tricolor para sumarse a una “gran alianza”, que dijo acabe con el “cacicazgo” del ex gobernador Roberto Madrazo.
Tras perder la interna del PRI en el año 2000 frente al actual gobernador del estado, Núñez Jiménez apoyó la campaña de su ahora contendiente y durante la gira de López Obrador por Tabasco, se le vio acompañándolo, otorgándole así su venia para contender por la candidatura, lo que según algunas personas cercanas a la campaña, ocasionó el malestar de los perredistas de la entidad, entre ellos del senador –también ex priísta– Raúl Ojeda, quien dejó la coordinación del Sureste en manos de Adán Augusto López, quien también aspiraba a la candidatura del Sol Azteca en Tabasco.
López Obrador declaró el miércoles 28, luego de una reunión con la dirigencia nacional del PRD, que no meterá las manos en el proceso tabasqueño, y aseguró que la decisión final la tomará la militancia, aunque el acuerdo de los aspirantes es que se defina mediante encuestas.
Sin embargo, la apreciación del secretario general del PRD, Guadalupe Acosta Naranjo, es que Ojeda y Núñez competirían en una misma fórmula. “Cuando los veas, te vas a acordar de lo que te digo”, aseguró confiado.

Más enfrentamientos

Es un caso similar el que está ocurriendo en el Distrito Federal, donde el intento de López Obrador por imponer como candidato a Marcelo Ebrard ha conformado ya un grupo en contra del delfín del tabasqueño. Ellos mismos han insistido en que no siempre son acertadas las decisiones de Andrés Manuel, y ponen como ejemplo la imposición de Yeidckol Polevnsky como candidata a gobernadora del Estado de México, decisión que desarticuló al PRD en la entidad.
Otro problema que tiene López Obrador en su equipo de campaña, es el enfrentamiento que existe entre su principal ideólogo y estratega político, Manuel Camacho Solís, y el encargado de recolectar fondos, Federico Arreola, quien desde su tribuna mediática criticó a Camacho por no haber aceptado, en 1993, que Carlos Salinas designara a Luis Donaldo Colosio como candidato del PRI.
Así, los problemas para López Obrador apenas comienzan, y eso que todavía falta que se celebren los proceso de elección de candidatos en el DF y Tabasco, así como palomear las listas de candidatos a diputados y senadores.
PUBLICADO EN LA REVISTA CAMBIO